Los motores de los automotores no funcionan solamente con
combustible. El combustible debe mezclarse con aire a efectos de que se
produzca la combustión
El aire fresco penetra al sistema de admisión del motor, pasando previamente a través del filtro para aire.
En el tubo de admisión se mezcla con la nafta en un proceso llamado atomización.
La mezcla de aire y combustible es luego llevada por un conducto a la
cámara de combustión del motor donde es encendida por las bujías.
Al quemarse la mezcla de aire y combustible crea un presión que impulsa a
los pistones hacia abajo, y provoca la rotación del cigüeñal. Al girar
el cigüeñal transmite esta fuerza a las ruedas e impulsa al vehículo. La
cantidad de aire que penetra en un vehículo en funcionamiento es
enorme. Por cada litro de combustible quemado en el proceso de
combustión, se consumen de 10.000 a 12.000 litros de aire.
La función del filtro para aire es la de eliminar el polvo y otras
partículas abrasivas antes que este aire penetre en los cilindros y
finalmente a las partes en movimiento del motor.Los contaminantes
básicos transportados en el aire son: el polvo, la suciedad y el
carbono. Las cantidades varían en gran medida según el lugar, teniendo
las áreas industriales los niveles más altos de contaminación. Cuanto
más contaminado sea el medio ambiente, más importante resultará el
mantenimiento de un filtro para aire.